Entrevista a Gonzalo Sacho y Alejandro Yelo impulsores de Drivr

Por qué es importante calcular la rentabilidad de tus trabajos

Calcular rentabilidad trabajo

Calcular la rentabilidad de los trabajos que realizamos, especialmente cuando somos emprendedores, es fundamental. Sin embargo, esto es algo que a veces pasamos por alto o dejamos a un segundo plano.

No estoy inventando nada nuevo, de hecho, esto tiene mucho de economía básica de empresa. Pero es importante que lo apliquemos. Por muchos motivos muy importantes:

Por un lado debemos ser conscientes a la hora de emprender que debemos adoptar una actitud de empresario y economista. Por otro lado, calcular la rentabilidad de nuestros trabajos nos ayuda a tomar conciencia de lo que estamos haciendo, ayudándonos a tomar las decisiones necesarias.

Creo que casi todos estamos de acuerdo en que, cuando decidimos emprender, el propósito es vivir de nuestro proyecto.
Es por ello que desde el inicio mismo del proyecto hemos de comenzar a medir los resultados, a analizar cada aspecto y, por supuesto, a calcular la rentabilidad de lo que estamos haciendo.

El primer paso, entonces, ha de ser no apegarnos a nuestro proyecto. Cierto es que probablemente se trata de nuestro sueño, de nuestras ilusiones buscando materializarse, pero debemos ser conscientes desde un inicio que si las cosas no van bien, la prioridad debe ser no arruinarnos. Dar un paso atrás para volver a tener otra oportunidad que nos permita volver a avanzar en dirección a nuestro sueño.
Si por el contrario los resultados arrojan un crecimiento, entonces tenemos que buscar aquello que ha impulsado ese crecimiento para potenciarlo y que continúe de manera exponencial. Es aquí donde entra en juego la gran importancia de medir la rentabilidad de nuestros trabajos.

Por qué medir la rentabilidad de tus trabajos y/o servicios

Porque es la manera más fiable de conocer los productos o servicios que mayor rentabilidad te ofrecen; y también detectar aquellos que te ofrecen una rentabilidad baja o nula. Es, por tanto, la mejor forma de descartar o modificar aquello que no es rentable y potenciar y mejorar lo que sí lo es.

Te invito a realizarte las siguientes preguntas:

¿Cuál es la ganancia neta que quieres obtener de tu actividad?

No al principio de tu actividad. Ya sabemos que cualquier negocio precisa de un tiempo y recorrido para poder llegar a los ingresos esperados. Me refiero a tu objetivo. Debes tenerlo muy claro desde el principio y ponerle un valor.

Déjate ayudar

Es prácticamente imposible controlar de manera profesional todos y cada uno de los aspectos de un negocio, es por ello que, en aquellos puntos en los que no tengas seguridad, seas consciente de no tener un control o no sean competencia directa de tu negocio, ¡déjate ayudar!

Déjate asesorar por los profesionales adecuados en cada uno de esos aspectos. Por experiencia te recomiendo que así lo hagas. Si no conoces la materia, deja el el ámbito fiscal y contable lo lleve un asesor fiscal, si no eres diseñador por el logo de tu empresa en manos de uno… De esta manera no solo lograrás liberar tiempo, sino que te aseguras de construir tu proyecto sobre una base sólida.

Hay gastos que, en realidad, son inversiones.

 

¡A por ello!

¡No pases desapercibido!

no pases desapercibido

Pienso que una de las peores cosas que nos puede ocurrir como personas es pasar totalmente desapercibidos. Tampoco creo que lo mejor sea el extremo contrario… Me refiero a encontrar un equilibrio.

Cuando hablo de encontrar un equilibrio me refiero a un equilibrio entre lo que somos, lo que pensamos y el proyecto que estamos sacando adelante. Hablo de coherencia, de expresarnos de la mejor manera posible de forma que seamos recordados  por las personas que se cruzan en nuestra vida a nivel profesional.

Muchas veces tendemos a buscar ese punto en el que pasamos desapercibidos. Quizá porque es más fácil, o más cómodo moverse ahí. Quizá por timidez…
Sí, por supuesto, también están los del lado justo contrario, los que necesitan llamar la atención continuamente, los que parece un cartel andante. Pero estos a estos, si me permites, prefiero dejarlos al margen en este momento.

Cuando decía al principio de este post que pasar desapercibido es una de las peores cosas que nos pueden pasar me refiero a cualquier ámbito de nuestra vida. Porque cuando pasamos desapercibidos es porque no hemos aportado nada a los que están a nuestro alrededor.
Continuamente hablamos e interactuamos con otras personas. Y lo cierto es que cualquier situación en la que haya interactuación con otros, es una oportunidad para comunicarnos de manera efectiva, útil… y para hacer que de una forma u otra, la otra persona nos recuerde.

Siempre digo que las oportunidades son eso que no cae del cielo, que para verlo, debemos ir a buscarlas, estar alerta y también dispuestos a que se den… En el campo profesional, no sabemos exactamente dónde está la oportunidad, debemos estar atentos. Pero sí sabemos dónde está la oportunidad de hacer felices a las personas que nos rodean o aquellas personas con las que interactuamos, esa oportunidad la tenemos a la vuelta de la esquina y deberíamos siempre aprovecharla.

Con todo esto no quiero decir que fuerces las situaciones, al contrario, es una cuestión de naturalidad. Se trata de comunicarte de manera abierta dispuesto a ofrecer aquello que eres y en lo que crees, siempre de manera constructiva, pensando en tu interlocutor. En definitiva, actuar sin esconderte y de manera natural.

No pases desapercibido, ¡deja huella!

Te invito a que cuando pises lo hagas con fuerza y dejando huella, una huella que los demás puedan seguir.

Es difícil establecer unas pautas. Todos somos diferentes y nuestras circunstancias también los son. Pero estas son algunas de las claves, según mi experiencia, que puedes tener en cuenta para evitar pasar desapercibido, para comunicarte de manera útil y para que te recuerden.

  1. Es importante que sepas adónde vas y cuál es tu meta.
  2. Disfruta del camino, no te dejes llevar por las prisas y precipitaciones.
  3. Insisto, disfruta del camino. Cada una de las experiencias que tienes la posibilidad de vivir cada día, es única. Nunca dejará de estremecerme cada una de esas experiencias… y, sorprendentemente, las más sencillas suelen ser precisamente las mejores.
  4. Deja tu huella. Y para ello, no solo es necesario caminar con un rumbo claro y decisión, sino que también es imprescindible abrir el corazón y el alma. De una manera automática los demás abren sus corazones y sus almas.
  5. ¡Disfruta! El viaje nunca está exento de peligros, pero también está repleto de cosas buenas.

Disfruta de las experiencias de cada día y de las personas que se cruzan en tu camino. Sé feliz y, si está en tu mano, hazles felices.

¿Trabajar GRATIS? No, Gracias

no, gracias

Es posible que en algún momento de tu carrera profesional recorriera tu cuerpo la sensación de estar entregando mucho más de lo que deberías. Tranquil@, nos ha pasado a tod@s; o a casi tod@s. El problema es que el efecto que esta sensación provoca no es positivo… por eso es importante poner remedio cuando nos encontramos en una situación así.

Según mi experiencia, pienso que antes de actuar, lo mejor es poner conciencia en lo que estamos haciendo. ¿estás trabajando gratis?, ¿son tus conocimientos lo que estás dando de más?, ¿tu tiempo?
Analiza la situación y toma conciencia de lo que estás haciendo. De esa manera podrás ir a la raíz, podrás averiguar el por qué, cuál es el motivo por el que lo haces.

Nuestro tiempo tiene un valor, nuestros conocimientos también lo tienen. Es por ello que darlos «gratis» es un rotundo error.
Cuando hagas algo sin recibir nada palpable a cambio, hazlo desde la conciencia, sabiendo que lo que haces tiene un valor y por eso no es gratis, sino un regalo. Es importante que tú lo sepas para evitar esa sensación de la que hablábamos al principio; pero también es muy importante que la diferencia entre «gratis» y «un regalo» la sepa la otra parte implicada y tenga muy claro que no estás trabajando gratis, sino que le estás haciendo un regalo.

Me cuesta contener lo que pienso acerca de esta realidad muy habitual, más últimamente, en la que la algunos presuponen que pedir trabajo gratis a cambio de una supuesta recompensa difuminada por el tiempo que tardan en llegar los resultados es lógico. ¡No lo es! De hecho, pienso que es un auténtico cáncer en nuestra sociedad.
Pienso que esto no solo afecta a quien lo acepta, sino que también es algo que mortifica a quien lo pide o espera… y, por supuesto, rechazarlo dignifica.

Los 3 principales motivos por los que NO trabajar GRATIS

Si se aprovecha una vez, no dudará en hacerlo de nuevo

Piénsalo bien. ¿De verdad piensas que una persona que es capaz de aprovecharse de tus conocimientos, de tu trabajo o de tu tiempo una vez luego lo valorará? Siento decirte que el 99,9% de las personas dispuestas aprovecharse una primera vez, nunca valorará el esfuerzo y trabajo de los demás. Y eso siendo generoso con el porcentaje.

Tu autoestima se verá afectada

Desde el mismo momento en el que una persona comienza a trabajar gratis, su autoestima comienza a descender, a caer en picado. Y, si tienes en cuenta que se trata de una acción que requiere de un esfuerzo que nunca verá recompensa, es normal que la autoestima baje.

Podría correrse la voz de que trabajas gratis

Uno de los grandes peligros de trabajar gratis es, sin lugar a dudas, que podría correrse la voz… ¿Te imaginas otros comienzan a enterarse y creer que este es tu modus operandi? Imagina el desastre que supondría para ti y para tu carrera algo así, te verías envuelto en una espiral de la que es difícil salir y que no te beneficia en absolutamente nada; más bien al contrario.

 

¿Qué opinas tú acerca de este tema? ¿Te has visto en alguna situación en la que te han pedido que trabajes gratis? ¿Cómo has reaccionado?

Entrevista a Jake Stainer, CEO de Papora

Conocer emprendedores que ya han emprendido, descubrir sus experiencias, saber cómo lo han hecho y cuáles han sido los errores es, para cualquiera que esté pensando en emprender un proyecto, de gran ayuda.

jake stainerEn este caso, tengo el placer de conocer y hablar con Jake Stainer, CEO de la startup Papora, dedicada a la formación; más concretamente al aprendizaje de idiomas. Papora permite aprender inglés de forma más rápida y como un nativo.

¿En qué momento, siendo tan joven, te planteas seriamente emprender y por qué?

Desde los 11 años me ha interesado todo lo que tiene que ver con Internet y siempre he sido muy curioso. A esa misma edad creé mi primera página web usando Microsoft FrontPage.

Sin embargo, pasaron 5 años después hasta que participé en un intercambio de idiomas a Gijón (España), cuando decidí crear una página, en el 2009, para que la gente pudiese hacer un intercambio de idiomas, pero en Internet y de forma gratuita.

¿Cómo conseguí mis primeros usuarios? Fue gracias a que me regalaron un cupón de AdWords de 75 libras, la cual usé para conseguirlos mediante la publicidad en Google Search, los cuales invitaron a sus amigos etc. Y así empezaba a crecer…

Lo que era un hobbie, se convirtió en un negocio cuando llegó a los 25 mil usuarios y decidí dar el salto y crear productos, en forma de cursos de inglés y español online, para responder a los necesidades de los mismos.

¿Qué ha sido lo más complicado a la hora de emprender? Si echas la vista atrás, ¿qué cambiarías o harías de otra manera?

Intenté hacer demasiadas cosas a la vez:

Decidí crear un curso de inglés y de español no solo para desktop sino como aplicación iOS también al mismo tiempo.

Ha sido un gran error de mi parte porque no creé un MVP. Lo que es muy importante porque permite probar y optimizar tu producto antes de invertir demasiados recursos en ello.

¿Cuáles son tus objetivos a medio/largo plazo?

paporaPrimero hay que mencionar que el modelo de negocio que tiene mi empresa, Papora, es de suscripción premium.

Y con este modelo hablamos de ARR, que quiere decir beneficios recurrentes anuales (Annual Run Rate). Mi objetivo a medio/largo plazo es llegar a un ARR de €1M lo que se supone llegar a tener más o menos 16.000 suscriptores activos.

Además hemos de entrar en el sector móvil, porque de momento los cursos solo se pueden hacer en desktop.

El 50% de las búsquedas en este nicho se hacen en un dispositivo móvil, por tanto es imprescindible existir en este mercado.

¿El momento de mayor miedo en tu aventura empresarial? ¿Y el de máxima satisfacción?

Hasta ahora el momento de mayor miedo puede parecer algo muy simple. Era darse de alta como sociedad limitada. Cuando lo haces, de repente tienes responsabilidades legales, entras en un mundo nuevo, y todo se convierte en algo muy serio y real.

Por otro lado, los momentos de satisfacción son cuando recibo mensajes de mis clientes contándome el efecto que estudiar inglés con Papora ha tenido en sus vidas y la de su familia, porque saber inglés y mejorar tu trabajo no solo te afecta a ti sino a tu familia también.

¿Qué papel juegan en tu negocio los medios sociales?

La verdad es que muy poco. De momento estamos súper enfocados en canales orgánicos como SEO/Google y de pago como AdWords y Facebook, porque son canales que llevan a un ROI positivo, comparado con los medios sociales que tienen un objetivo diferente.

El objetivo de los medios sociales en una empresa en Internet son más de crear conocimiento de la marca, y ayudar a la parte media del embudo de ventas.

Cuando crezcamos y tengamos los recursos necesarios, aprovecharemos este canal, pero de momento nuestro enfoque es en la parte de adquisición.

Ya con parte del camino recorrido y la experiencia en la mochila, ¿qué le recomendarías a cualquier persona que quiere emprender pero le cuesta dar el salto?

Busca tu pasión y conviértela en un negocio. Busca cómo puedes resolver un problema que tiene muchas personas y añade valor a su vida. No crees un negocio porque sí, solo porque quieres ganar dinero.

 

Para mí, ha sido un auténtico placer conocer a Jake, descubrir su historia como emprendedor y, desde luego, aprender con su experiencia. Deseo que también a vosotros os parezca tan interesante su historia como me lo ha parecido a mí. Sin duda, coincido con Jake en su consejo, si estás pensando en emprender, antes de lanzarte a la aventura:

❝ No crees un negocio por crearlo o con el dinero como única motivación. Busca tu pasión y conviértela en un negocio.

Si quieres emprender, tendrás que aprender a tomar decisiones rápidas

tomar decisiones

La vida es una constante toma de decisiones. Incluso cuando no tomamos una decisión, la estamos tomando.

Pero hablemos de proyectos y emprendimiento. Emprender exige tomar decisiones desde el principio… Algunas evidentes y previstas; pero en otras ocasiones las circunstancias nos obligan a actuar de manera rápida; elegir, decidir, tomar decisiones en muy poco tiempo.

Esto es una constante desde el inicio de cualquier proyecto y lo será mientras ese proyecto será siga vivo.

La clave en la toma de decisiones es poner el foco en ellas y tomando conciencia sobre el asunto, para analizar la situación, valorar los pros y los contras y tener en cuenta todas las opciones que tenemos.

Pero no siempre las cosas son fácilmente controlables y pasamos demasiado sopesando las posibilidades que tenemos y, también demasiado tempo sin actuar.
También serán comunes las veces en las que no podamos controlar el tiempo que tenemos para tomar una decisión y debamos actuar y decidir sobre la marcha, de manera inmediata.

Lo que está claro es que ante todas esas circunstancias conviene que estemos preparados.

Emprender exige ser flexible

La flexibilidad ha de ser una de las características de cualquier emprendedor. Solo la capacidad de adaptarnos a cualquier situación, de fluir, nos permitirá sobrevivir. Y es que, los que se han aventurado a poner en marcha un proyecto lo saben bien, por muy planificado que tengamos todo, por muy definidos que tengamos cada paso o etapa, la realidad pone en nuestro camino variables que no siempre teníamos previstas.

Además, es exponencial. A medida que el proyecto avanza y crece, aparecen más situaciones en las que la capacidad de tomar decisiones de forma rápida nos será muy útil.

Cómo mejorar tu capacidad de tomar decisiones rápidas

Como cualquier emprendedor, yo también me he enfrentado a esta realidad y he experimentado la necesidad de aprender a tomar decisiones de forma rápida.

A mí me ayudó mucho comenzar poniéndolo en práctica en situaciones cotidianas. Puede parecer algo muy simple, pero lo cierto es que, el simple hecho de proponerme no eternizar la decisión delante de la carta de un restaurante. Elegir rápido tras un simple vistazo, aunque no lo creas, puede ser de gran ayuda.

¡Decide sin pensar mucho! Arriésgate a llevarte una sorpresa… puede que sea negativa, pero también puede que resulte ser todo lo contrario.

Es un ejercicio muy simple que puedes llevar a situación de tu vida. Tiene riesgos muy pequeños y estoy seguro que te ayudará a acostumbrar tu mente a reaccionar de manera rápida.

 

 

Apunta alto. ¡La ambición no es mala!

ambicion

En el artículo anterior os hablaba de ambición. O más bien, os invitaba a fijaros objetivos ambiciosos y tocaba muy por encima este tema prometiendo hablar de ello con más calma. Considero que es tan importante, que me apetece dedicar todo un artículo a hablar de ambición, porque esto está muy relacionado con emprender y con alcanzar cualquier sueño.

Tendemos a pensar que vivir el día a día sin mirar mucho más allá es lo ideal. ¿Quién sabe lo que nos puede pasar mañana? Tiene su lógica, pero no comparto esta opinión; al menos no del todo.

Vivir con intensidad y disfrutar cada día es fundamental. Debemos aprovechar todo lo que tenemos, saborearlo cada día. Pero ello no debe impedirnos apuntar alto

Vivimos en un mundo cuya cultura, desde que somos muy pequeños, no dice que la ambición es algo malo; nos hacen creer que tener ambición nos convierte en personas superficiales, materialistas y egoístas. Craso error. Pero ello nos lleva, a muchos de nosotros, a caer en el triste error de aspirar a muy poco, a ser conformistas por miedos e inseguridad que han ido creando esas creencias que la sociedad se encarga de meter en nuestro interior desde que somos niños.

Te invito a dar un golpe sobre la mesa y revelarte a ello. ¡Ser ambicioso no es malo! Deja de dudar de ti y de tus capacidades y comienza a pensar en GRANDE.

Piensa en tu proyecto, visualízalo sin limitaciones… deja de boicotearte y en lugar de cortar de nuevo tus alas, comienza a volar.

¿Cuántas veces has tenido una idea o un sueño que quieres alcanzar y te has puesto mil excusas y empeñado en empequeñecer esa idea? A todos nos ha pasado. Se llama miedo. Ciertamente, es más fácil dejarse llevar por la corriente que nadar en contra… y optamos por dejarnos arrastrar por miedo e inseguridad.
Sin embargo, te invito a que recuperes cualquiera de esas ideas, proyectos que no has puesto en marcha o sueños incumplidos mires a tu alrededor… Estoy seguro que muchos ya lo han hecho. Entonces, ¿por qué no ibas a poder hacerlo tú?

A donde quiero llegar es a que, tener miedo está bien, lo que no está bien es dejar que ese miedo nos paralice. Dejar que el miedo te domine es un GRAN error. Y para no caer en él, la clave está en pensar a lo GRANDE.

Déjame decirte algo: no eres el único que siente o ha sentido miedo. Todos hemos tenido miedo alguna vez. Pero también debes saber que el miedo es algo que todos somos capaces de vencer. Para hacerlo, tienes que hacerle frente, plantarle cara y y convencerte de que puedes y lo vas a hacer.

Este post quiero terminarlo con una pregunta. Y también una respuesta. No me mal interpretes, no es mala educación… solo es la respuesta que yo considero más adecuada a esta pregunta. Considero que todos deberíamos responder esto con mucha determinación:

¿Qué sería de la vida si no tuviéramos el valor de intentar algo nuevo? —Vicent Van Gogh—

Para mí una gran respuesta es lo que algún día dijo Voltaire: Quien vive prudentemente, vive tristemente.

 

Y tú, ¿qué opinas de la ambición?

Si vas a emprender: Planifica y márcate objetivos ambiciosos

 

planifica

Lanzarse a la aventura de emprender no es complicado al principio. De hecho, comenzar la marcha es lo más fácil y además nos da un chute de adrenalina. Lo difícil llega a medida que vamos avanzando…

La perseverancia es gran parte de lo que diferencia a los emprendedores que alcanzan el éxito, de los que se quedan en el camino. 

Si has decidido emprender, te doy la enhorabuena y me tomo la libertad de darte un consejo: no tengas prisa. Ya habrá momentos para prisas más adelante.

Quizá tus circunstancias no son del todo favorables… Pero si estás decidido y crees en tu proyecto, no desistas ni cedas a estas primeras presiones, al menos no en lo que a planificar el proyecto se refiere.

Qué, cómo y cuándo

Pon el foco en lo que quieres hacer. Y una vez que tengas esto bien claro, define muy bien lo que vas a hacer; seguramente el camino te llevará a jugar con otras posibilidades que a lo mejor ni siquiera has contemplado, pero es necesario definir muy lo que vas a hacer para no perderte. Y finalmente, cuando tengas claro lo que vas a hacer, es muy importante que definas cómo y cuándo lo vas a hacer.
Pon sobre la mesa todos tus recursos y herramientas y en base a ello dibuja tu proyecto. Casi con total seguridad tendrás dificultades y carencias; o al menos aspectos que precisan mejoras: ¡No los ignores! Al contrario, tenlo muy presente porque seguramente te crearán dificultades en algún momento.

Tener siempre en bien identificadas tus carencias y trabajar duro para mejorarlas es lo que te convierte en un buen emprendedor.

El camino no siempre va a ser fácil, así que te adelanto que contantancia, mucha constancia y rigor son clave para construir tu proyecto sobre una base sólida.

Márcate objetivos ambiciosos

No hay sueños pequeños. Márcate objetivos ambiciosos y procura fijar objetivos a corto, medio y largo plazo.

Te invito a preguntarte cada día, ¿dónde estoy hoy?, ¿dónde quiero estar dentro de 6 meses? y ¿adónde quiero haber llegado en 2 años?
Procura no ir nunca a la cama sin haber dado un paso que te acerque a esos lugares a los que quieres llegar.

Ser realista es necesario, pero ello no debe impedirte dejar a tu imaginación volar, ni cortarle las alas a tu ambición…
Y, sobre todo, no dejes que tus ideas se pierdan. Para evitarlo lo mejor es un papel en el que las puedas escribir una detrás de otra.

A todas esas ideas escritas en un papel o en una libreta, debes darles salida, convertirlas en TUS OBJETIVOS. Y como decía, no tengas miedo a marcarte objetivos ambiciosos, que no te abrume lo complicado que sea conseguirlos y, sobre todo, ten muy presente que ser ambicioso, en contra de lo que nos han hecho creer, no es nada malo (aunque de esto me gustaría hablar en otro post en el que me pueda extender).
Odena tus ideas en función de tus prioridades y ponles plazo para materializarlas. Sin miedos, con determinación y confianza y una buena planificación.

Cómo automotivarse cuando las cosas no van bien

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Mantener arriba la motivación no es fácil. Sin embargo, a veces resulta sorprendente la facilidad con la que podemos desmotivarnos…

Si algo he aprendido desde el momento en que decidí emprender es que la motivación es un factor clave para mantenerse en la lucha y alcanzar los sueños. Debemos aprender a motivarnos a nosotros mismos.
Para alcanzar cualquiera de tus objetivos, desde el más ambicioso hasta el más pequeño, necesitarás motivación: si quieres crear una empresa, si quieres hacer deporte… cualquier cosa que quieras lograr precisará de motivación para alcanzarla.

Soy consciente de lo importante que es la motivación para alcanzar nuestros objetivos. Por ello os doy algunas claves que a mí me han funcionado en los momentos complicados, cuando las cosas no salían como había planeado, cuando los resultados nos llegaban:

Visualiza tus objetivos

A veces no logramos lo que queremos porque no sabemos qué queremos exactamente.

Te invito a parar por un momento, sentarte frente a un papel en blanco con un bolígrafo en la mano y escribir exactamente lo que quieres. Haz una lista de todo aquello que quieres lograr. Una vez que lo tengas claro y escrito, guarda el papel. Es posible que en algún momento necesites volver a mirarlo para reubicarte y enfocarte…

Divide tu gran objetivo en pequeños objetivos

Bien, ahora que sabes lo que necesitas, necesitas un plan, una estrategia, porque sin ella, tus objetivos son solo deseos. Además, te aseguro que el simple hecho de trazar un plan y conocer los pasos que vas a dar para lograr lo que quieres, te servirá para motivarte. Así que, ¿a qué esperas?, comienza a elaborar esa estrategia… Eso sí, siempre con los pies en la tierra y estableciendo pasos y plazos realistas.

Piensa en positivo

Cada vez que te enfrentes a un nuevo reto, piensa en positivo. Pensar en negativo solo atraerá cosas negativas, utiliza esa energía para atraer cosas positivas.

No siempre es fácil ponerlo en práctica, pero tampoco es imposible. Cuando detectes pensamientos negativos en ti, frena y comienza a ver las cosas de una perspectivas más positiva.

Recompénsate

Cuando nuestro objetivo requiere de tiempo, sabemos que lo lograremos a largo plazo, es fácil que nos invada una sensación de estar estancados y no avanzar que merma nuestra motivación.

¿Recuerda que te aconsejaba antes dividir tu gran objetivos en objetivos más pequeños? Bien, pues cada vez que alcances uno de esos pequeños objetivos, recompénsate. Es un pequeño logro que te acerca a tu meta: celébralo y prémiate por haberlo conseguido.

Te aseguro que si lo haces, con cada pequeño objetivo cumplido verás tu motivación reforzada.

 

Además de estos tres «tips’ que a mí me han funcionado para subir la motivación en los momentos en los que fallaba, es importante que descubras qué es lo que te desmotiva. Todo gira muy deprisa y a veces es necesario posar el freno y analizar qué es lo que nos está robando energías y consumiendo la motivación; a veces ni siquiera queremos ver la realidad.
Te invito a hacerte esta pregunta: ¿qué me desmotiva? Sé sincero contigo mismo: quizá es tu trabajo, quizá algunas personas que tienes alrededor… lo que sea, detéctalo y luego elimínalo de tu vida. O mejor, sustitúyelo por lo que sí te motive y te impulse.

Cómo tener un blog que sobresalga

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Cuando hablamos de blogs, ya sean personales o corporativos, la competencia es realmente abrumadora. Profesionales y empresas han empezado a entender la importancia de los contenidos y han trazado sus propias estrategias (algunas mejor planteadas que otras) al respecto en las que, el blog, es una de las mejores herramientas que manejan.

Siendo conscientes de que la competencia es muy grande y muy fuerte, si quieres sacar partido a tu blog y marcar la diferencia a través de él, es necesario que elabores un buen plan. Por experiencia sé que solo sobresalen los que cuentan con una buena estrategia y no hacen por hacer, sino que están dispuestos a hacer las cosas bien.

La gran pregunta que todos nos hacemos es «¿por qué unos blogs destacan y sobresalen y otros no?»
Lo cierto es que existen muchas temáticas y factores que influyen, pero si analizamos blogs de éxito, veremos con claridad que existen ciertos patrones que tienen en común; por lo tanto, están contribuyendo a ese éxito:

Una imagen vale más que mil palabras

La inmensa mayoría de los blogs exitosos cuentan con un buen diseño y una imagen muy cuidada. Incluso me atrevería a ir un poco más allá y decir que cuentan con una imagen adaptada y personalizada.

Y es que no se trata solo de tener una imagen atractiva, sino que permita a los demás identificarnos a través de ella. Me refiero a que han hecho que el blog forme parte de su identidad corporativa, logrando que, incluso eliminado su nombre o logo de la web, los usuarios sean capaces de reconocer de qué marca se trata.

Contenidos de calidad

Lo he comentado en multitud de artículos, los contenidos que ofrecemos a las personas que nos siguen, los usuarios, nuestros clientes o potenciales clientes, deben ser originales y de calidad. Deben serles útiles, resolver sus dudas o inquietudes, aportarles valor.

Si hablas siempre de lo mismo pensando que el simple hecho de publicar artículos de manera regular te va a permitir tener un blog exitoso, estás en un error. Si quieres diferenciarte, destacar entre tantos blogs que ya existen, tendrás que aportar valor ofreciendo cosas diferentes: tu punto de vista, tus experiencias, etc.

Además, no te limites a la hora de crear contenidos, abre tu mente y utiliza todos los formatos que tienes a tu alcance; no escribas solo artículos, crea contenidos a través de vídeos, imágenes, infografías, podcast, etc.

La trastienda de tu blog

Hablamos de diseño, de contenidos, podríamos mencionar la importancia de la difusión de tus posts en las redes sociales, etc. Pero de lo que no se suele hablar tanto es de lo que hay detrás del blog, de todas las herramientas y funcionalidades que nos ayudan a convertirlo en un espacio práctico para los usuarios, funcional, interesante para los que nos leen y también para los buscadores, etc.

Los blogs que funcionan bien, que destacan entre tantos, cuentan con una serie de componentes o pluggings que nos permiten introducir en él nuevas funcionalidades (a veces visibles y útiles para los usuarios; otras veces solo son útiles para nosotros y nos aportan información a los que gestionamos el blog).
A veces, estas herramientas son gratis, pero otras veces no. Y debemos aprender a valorar aquellas que son importantes, necesarias y nos ayudarán a llevar a nuestro blog a otro nivel.