¿Qué te impide avanzar?

avanzar

Por mucho que desees alcanzar ese sueño, por muy buena que sea tu idea, si realmente no lo crees posible y buscas todas las excusas posible para evitar pasar a la acción, de poco te sirve.

Muchas veces tendemos a darle vueltas a las cosas, crear hipótesis… Entramos en una espiral que no nos permite avanzar, una espiral en la que continuamente nos preguntamos qué está pasando, qué nos tiene bloqueados. De este modo, dando vueltas, envitamos el tener que entrar en materia y tomar decisiones, evitamos pasar a la acción.

Mi intención no es desanimarte. Más bien lo que busco que le des una última vuelta, pero esta vez para legar a la conclusión de qué es lo que realmente te está paralizando. Una vez que hayas detectado el problema podrás ponerle solución.

Ante una situación de bloqueo, puedes actuar de varias formas…

Una de ellas es la de obviar el problema. Sabes que hay algo que no va bien, que te está frenando y no te deja avanzar, pero prefieres hacer caso omiso porque es más cómodo, ignorando el problema no tienes que preocuparte de averiguar, indagar y conocer con exactitud cada detalles; de esta manera puedes pensar que no es el momento o no depende de ti. Sabes, en el fondo, que no es así.

Otra opción es dar un paso al frente y comprometerte contigo misma a investigar y dedicar tiempo a saber qué es lo que te impide avanzar.
Sabrás el tiempo que debes dedicarle a tu proyecto, a qué tendrás que renunciar o de dónde vas a sacar el tiempo… Pero lo cierto es que esto no es suficiente. Ahora que sabes cuál es el problema, te falta dar un nuevo paso firme al frente: pasar a la acción.
A pesar de las dificultades, de los obstáculos y de lo que te cueste, ¿estás dispuesto/a a hacer lo que tengas que hacer para alcanzar tu sueño?

Si tu respuesta es sí y estás totalmente  convencido/a, de nadie más que de ti depende que puedas alcanzar los resultados que quieres obtener.
No será fácil. Nadie ha dicho que lo sea. Y unas veces el camino es más largo o más duro que otras, pero siempre se puede llegar. Y el secreto se llama constancia.

 

Si estás convencido/a de lo que quieres y consideras que merece la pena buscar la manera de lograrlo, a pesar de que ello te obligue a enfrentarte a tus miedos, tu timidez y tantas otras cosas que tendrás que asumir y gestionar, lo harás.

Calcula lo que te costará el esfuerzo de luchar por tu sueño y valora la recompensa. Y ahora, haz el calculo pero teniendo en cuenta el precio que estás pagando por no solucionar…

No se trata de un decisión fácil. Pero sí de una decisión propia y sólo de ti depende el rumbo de tu vida y lo que logres en ella.
¿Te quedas en el lugar en el que estás o decides avanzar?

Cómo promocionarte de manera efectiva

promocionarte¿Cómo puedo promocionarme de una forma no invasora y que resulte natural? Es una de las preguntas y dudas más frecuentes sobre la promoción, tanto a nivel profesional, como cuando hablamos de una empresa.

El intervalo entre los mensajes promocionales que lanzamos debe ser equilibrado, pero lograr ese equilibrio depende de muchos factores, entre ellos, el canal que utilizamos. El intervalo o la frecuencia con la que debemos lanzar ese mensaje no será el mismo si lo hacemos a través del correo electrónico que cuando lo hacemos a través de las redes sociales, por ejemplo.

El principal miedo que representa a la hora de promocionarnos es el parecer demasiado insistentes y que por ello nos puedan rechazar.
Nuestra percepción de lo que los demás perciben de nosotros se encuentra directamente relacionada con nuestra propia visón sobre los demás y nuestro grado de temor al rechazo.
Mantenernos en una constante alerta, pendientes continuamente de lo que los demás pueden pensar de nosotros, de si consideran que seremos capaces, de lo que puedan decir… no sólo nos crea una tensión que poco a poco se va convirtiendo en una carga cada vez más pesada, sino que nos frena a la hora de alcanzar nuestros objetivos.

Promocionarte (o a tu empresa) es parte de tu plan de marketing

Ser visible no es una opción, es una necesidad. Es fundamental que te conozcan o que conozcan tus servicios o tus productos para realizar ventas, porque sin ventas no hay ingresos y, así, más temprano que tarde tendrás que cerrar.

A estas alturas, la sobre información es un hecho. Recibimos cientos de impactos publicitarios cada día, por lo que resulta muy complicado que nos quedemos con aquellos que llegan muy de vez en cuando.

¿Cómo evitar que tu campaña sea invasiva?

Lo ideal es elaborar una campaña capaz de generar expectativa. De esta manera las personas alcanzadas que tengan interés querrán saber más.

Se calcula que para que un mensaje resulte efectivo debe llegar al menos siete veces. Para no resultar demasiado insistentes podemos enviar ese mensaje pensado para generar expectativa; y luego, en lugar de repetirlo, personalizar los mensajes, lanzarlos a modo de recordatorio («Recuerda que la promoción termina X día» , etc.).

¿Donde está el límite?

Lo cierto es que conocer el límite de cada una de las personas a las que pretendemos llegar es muy complicado. Por ello, no podemos basar nuestra estrategia en los límites de los demás, sino en los nuestros propios. Y esto conlleva asumir desde un principio que no es posible agradar a todo el mundo.

Deberas fijar unos límites propios que, poco a poco, podrás ir analizando y modificando en función de los resultados obtenidos.

Para comenzar, es conveniente que te marques el número de veces que lanzarás el mensaje en un plazo determinado teniendo en cuenta el canal y aspectos como un tiempo prudente para que el destinatario pueda verlo, leerlo, responder, etc. El usuario o posible cliente precisa de un tiempo prudente.

Como decía antes, debemos asumir que no podemos agradar a todo el mundo. Por ello, siempre que sea posible, agrega una función que permita a los usuarios no interesados darse de baja para no recibir más mensajes promocionales de tu parte. Un ejemplo en el que podrías poner esto en práctica es en tus campañas de email.

Ten en cuenta que en las redes la frecuencia o es la misma. Facebook, por ejemplo, ha restringido el alcance de las publicaciones a un porcentaje muy bajo, or lo que no todos tus fans verán tu publicación.

El compromiso y la constancia son bien valorados por los usuarios. Por ello, conviene que programes tus emails para el mismo día cada mes, o tus artículos para que salgan siempre el mismo día de la semana, etc.

 

Emprender siendo empleado

empleado y emprendedor

Emprender teniendo un empleo, ¿sí o no? Es una pregunta muy habitual. Y aunque la respuesta a una pregunta así debe ser analizada en función del caso y necesidades cada persona, sí es posible hacerlo. De hecho, no sólo es posible, sino que puede tener algunas ventajas.

Algunos quieren emprender mientras continúan con su trabajo por el simple hecho de sentirse más realizados, por tener la posibilidad de hacer lo que realmente les apasiona, por una cuestión de tiempo y mayor libertad, otros persiguen un mayor beneficio económico, porque no les compensa o hace felices su trabajo, porque no ven claro su futuro laboral… En fin, motivos y razones por los que emprender hay casi tantos como casos de emprendimiento. Y todos son válidos. Sin embargo, sea cual sea el motivo, es muy probable que en el entorno siempre haya muchos dispuestos a pronunciar un «precisamente ahora con la inseguridad que hay es muy difícil que funcione«.

Cierto. Nadie ha dicho que será fácil. Pero también es cierto la fuerza de voluntad puede borrarle las dos primeras letras a imposible.

Contar con un trabajo fijo y por cuenta ajena era hasta hace muy poco el ideal, la opción con menos riesgo. Afortunadamente este pensamiento ha comenzado a cambiar… Y es que los tiempos cambian, todo evoluciona y continuar con esa creencia a estas alturas, eso sí que es un riesgo.
Evolucionar y reinventarse o morir, porque la seguridad laboral tal y como se entendía hace algún tiempo, se ha extinguido, ya no existe.

Ventajas e inconvenientes

Emprender mientras continúas con tu trabajo para otra compañía tiene sus ventajas: en este caso el riesgo es mínimo, te quitas de encima la presión de lograr ingresos de forma inmediata, etc. Sin embargo, siendo francos, también tiene algunos inconvenientes: precisas de una mayor perseverancia y motivación, ya que de lo contrario podrías renunciar antes de hacer realidad tu sueño; precisas de una minuciosa gestión de tu tiempo, de manera que parte de él lo puedas invertir en tu proyecto; etc.

El tiempo, el gran problema

Uno de los mayores obstáculos que nos frenan a la hora de emprender, especialmente cuando pretendemos hacerlo mientras continuamos con nuestro trabajo es el tiempo. O más bien la falta de tiempo.

Antes de lanzarte a la piscina, debes asumir y aceptar con todas las consecuencias que tendrás que restar tiempo que dedicas a tus aficiones, a tu familia, a tus amigos, a ti mismo para invertirlo en tu proyecto.

Antes de tomar una decisión pregúntate y responde con sinceridad por qué y para qué quieres emprender. Trata de visualizar cómo será tu vida entonces… y valora si merece la pena el esfuerzo que deberás a ser a todos los niveles, también en lo que a tu tiempo se refiere.

Todo lo que queremos en esta vida tiene un precio, lo que necesitas saber es si realmente estás dispuesto a pagarlo, si tu deseo por llevar a cabo ese proyecto que te estás planteando es tan fuerte como para pagar lo que vale.

 

Si me preguntas a mí si es posible emprender siendo empleado, la respuesta es SÍ. Requiere de un gran esfuerzo, motivación, una gran planificación y mucho tiempo, pero se puede.

Ahora bien, toda esa gran inversión de tiempo que requiere cualquier negocio en sus inicios debe ser algo temporal. Esto lo debes tener en cuenta y debes planificar cuánto va a durar, de lo contrario tu salud acabará sufriendo las consecuencias.

Es momento de pasar a la acción

Si has llegado hasta aquí es, probablemente, porque estás dispuesto a continuar y luchar por tu sueño. Entonces, es momento de pasar a la acción…

Decide qué será tu negocio

Tu actividad, qué ofrecerás, a quién, qué necesitas apara comenzar con tu proyecto, cuáles son tus objetivos…

Este es, quizá uno de los puntos más complicados. Te recomiendo que te tomes el tiempo que consideres necesario para desarrollarlo, ya que te permitirá evitar contratiempos y ahorrarás tiempo.

Elabora una estrategia

Sin planificación, será muy complicado avanzar hacia tu objetivo. Una vez que sepas lo que quieres, debes elaborar una estrategia a seguir que te permita lograrlo.

Ten en cuenta que los objetivos deben ser siempre realistas, concretos y medibles.
Define cuánto tiempo vas a necesitar para conseguirlo, qué pasos debes dar, prevé los recursos que vas a precisar y ten en cuenta de los que dispones y los que no, etc.

No olvides hacer bien las cuentas

Debes definir bien cuánto dinero tendrás que invertir en tu proyecto y cuál será la fuente (si lo sacarás de tus ahorros, será con una parte de los ingresos de tu empleo, si puedes recurrir a algún inversor…).

Para lograr que tu dinero se convierta en una verdadera inversión y no en un gasto, es preciso que tengas en cuenta y definas hasta el mínimo detalle.

 

Si ya has comenzado a dar los primeros pasos o estás decidido, lo importante es que ningún contratiempo  dificultad logre que abandones tu sueño.

Tu realidad es un espejo que refleja tu interior

reflejo

En el momento en el tomamos un respiro y analizamos dónde estamos y cuál es nuestra realidad podemos concluir dos cosas: que estamos en el lugar en el que queremos estar o que no tenemos lo que queremos y no nos llena lo que hacemos.
Si tu caso es el primero, ¡ENHORABUENA! Pero si tu caso es el segundo, no desesperes y, sobre todo, no trates de responsabilizar de tu situación a nadie ni a nada más que a ti… No son los demás, ni las circunstancias, ni la crisis; simplemente, no has tomado las decisiones más adecuadas en cada momento. Pero no por ello debes conformarte con lo que tienes y quedarte donde estás.

Es posible que ni siquiera te hayas dado cuenta de adónde te dirigías hasta que has comprobado dónde estás ahora. Pero ahora que lo sabes, sería bueno que analices lo que te rodea…

Escribir es un ejercicio que ayuda a tomar conciencia y poner el foco en lo realmente importante. Y en estos casos, realizar listas es un ejercicio muy eficaz. Tómate un tiempo para elaborar tu propia lista de todo aquello que consideras que debe cambiar o evolucionar en tu vida todos los niveles: personal, profesional, etc. Esta lista te permitirá definir exactamente el punto en el que te encuentras y tener una idea de todo aquello en lo que debes comenzar a trabajar y la dirección haca la que tienes que ir.

Una vez elaborada tu lista y los pies en el suelo, es importante que definas muy bien lo que quieres para saber hacia dónde debes ir.
No es fácil definir este punto, pero sí totalmente necesario. El camino que debes tomar depende del lugar al que quieres llegar.
Si es necesario, realiza una descripción de tu vida a nivel personal y profesional de todo lo que tienes y de lo que quieres conseguir en ambos ámbitos.

Ahora que sabes dónde estás y dónde quieres llegar, es momento de valorar todo lo que necesitas para llegar hasta allí… Probablemente precises de aprender a utilizar otras herramientas, formarte, desarrollar nuevas habilidades, quizá es necesario asumir algún riesgo, etc.

Si has decidido que tu realidad no te satisface y la vas a cambiar, debes ser consciente de que se producirán una serie de cambios. Y por lo general tendemos a darle a los cambios una cierta connotación negativa, nos intimidan, nos provocan ansiedad, nos dan miedo. Realmente, ¿te da más miedo el cambio y la incertidumbre o continuar viviendo una vida que no te satisface y no te aporta lo que quieres?
Ponlo en una balanza y observa hacia dónde se inclina…

Finalmente, si has decidido coger el timón de tu vida, es hora de pasar a la acción…
No se puede resolver un problema pensando (ni actuando) de la misma manera en que se ha creado, eso decía Albert Einstein. Y por esta regla de tres, de nada sirven tus sueños, buenas intenciones y tener muchos objetivos si no comienzas a trabajar para alcanzarlos.

Te sorprenderá comprobar los cambios que se pueden producir en tu vida, en tu entorno, en tu trabajo… cuando comienzas a ver las cosas desde una perspectiva diferente; comenzamos a generar nosotros mismos las oportunidades que nos van acercando hacia el punto al que queremos llegar.

¿Merece tu sueño ese ‘sacrificio’?

sacrificio

Cuando hablamos o escuchamos hablar de la palabra ‘sacrificio’, por lo general encontramos en ella connotaciones negativas. Nos han contado desde que somos muy pequeños que ‘para obtener recompensa debe haber sacrificio‘. Sin embargo, más que sacrificio, yo creo que es cuestión de deseo, enfoque y disciplina.

Cuando se comienza la aventura del emprendimiento, es habitual perderse en un sinfín de cuestiones: la falta de tiempo, el no saber exactamente qué hacer ante cada situación u obstáculo que aparece en el camino, dónde poner el foco de atención y qué priorizar… Y en muchas ocasiones nos encontramos con las sensación de estar perdiéndonos un montón de cosas y los resultados no llegan tan rápido como nos gustaría.

Esa es la sensación muchas veces, pero no tiene por qué ser así. O mejor dicho, tenemos la opción de verlo y plantearlo de otra manera… Nadie dijo que fuera fácil. Y no lo es. Alcanzar tus sueños no es sólo cuestión de desear y visualizar, requiere de esfuerzo, trabajo y disciplina y mucha constancia. Pero dicho esto, no tenemos por qué entender ese «sacrificio» como algo negativo, podemos pasarlo a positivo, podemos plantearlo como una renuncia a lo que no nos gusta (auunque prefieras estar tomando un café con unos amigos) para conseguir lo que queremos tener.

¿Por qué lo haces?

Tener claro el motivo por el que haces ese «sacrificio» es muy importante. De ello dependerá si merece o no la pena, si ese motivo que te impulsa compensa todo lo demás o no.

Un buen ejercicio que ayuda a definir claramente esta idea es visualizar el resultado, en cómo sería tu vida si consiguieras tu objetivo. Y una vez lo tengas en mente, te preguntes ¿merece la pena?
Si tu respuesta es positiva, adelante. Pero si realmente piensas que estás arriesgando y renunciando demasiado, quizá por mucho sacrificio que hagas, el refrán pierde su sentido y no obtengas recompensa.

Pon en una balanza lo que quieres y a lo que tienes que hacer o dejar de hacer o tener para obtenerlo… El peso determinará si debes continuar.

Visualiza y define

Igual de importante resulta visualizar dónde queremos estar a corto, medio y largo plazo. Adónde queremos llegar.

Piensa cómo quieres que sea tu vida de aquí a dos años, a qué quieres dedicar tu tiempo, en qué o dónde quieres trabajar, cuántas horas… Y una vez tengas definidas tus metas a corto, medio y largo plazo, es hora de pasar a la acción.

Obviamente tendrás que aplazar planes, incluso hacer cosas que no te gustan hacer… Pero la causa merece la pena. Y si realmente lo deseas y luchas por ello, con el tiempo te podrás permitir delegar algunas de esas funciones que no te agradan tanto.

Escoge la vía más adecuada

Hay muchas maneras de hacer las cosas. Y se puede llegar a una misma meta a través de diferentes caminos. En función de tu situación, tendrás que decidir tu vía de acceso a tu sueño…

Habrá personas que precisen de una gran inversión de tiempo, otras tendrán objetivos que requieren de mayor inversión, etc. En función de tus circunstancias y tus propias necesidades, puedes elegirla mejor manera para ti.

Pero, sobre todo recuerda que siempre hay alguna opción, por complicada que se presenten las cosas. Lo que nunca debes adoptar como una opción es no pasar a la acción.

¿Qué te impide comenzar? 

Siempre hay algo que nos mantiene alejados de lo que queremos lograr, ¿cuáles son tus obstáculos? Identifícalos, analízalos y luego enfréntate a ellos… Hacerles frente es la única manera de librarte de ellos.

¡Pasa a la acción!

Si sabes lo que quieres, merece realmente luchar por ello y estás dispuesto o dispuesta a hacerlo, es momento de actuar.

No lograrás a ninguna parte con lamentaciones y quejas, menos si no haces nada para estar cada día un poco más cerca de tus sueños.

Plantéatelo de esta manera: ¿No crees que el verdadero sacrificio consiste en vivir una vida que no te gusta haciendo algo que no te llena?

Antes de terminar comparto contigo un un vídeo que grabé hace algún tiempo y espero te pueda ayudar:

4 estrategias imprescindibles en tu negocio

estrategias

La creación de un negocio requiere de tiempo y esfuerzo. Mucho tiempo y más esfuerzo que deben ir acompañados por una serie de estrategias que permitan avanzar en la dirección que lleva hasta los objetivos preestablecidos. Y para poder ver resultados a tanto trabajo y esfuerzo, es necesario poner el foco en aquellas estrategias que con certeza ofrecerán esos resultados que tanto buscas y permitan percibir los avances.

Por supuesto, cada negocio es un mundo y requiere de un análisis y estudio individual… No todos los proyectos requieren de las mismas estrategias, y no todas las estrategias funcionan en todos los negocios. Pero, según mí experiencia, sí creo que existen algunas imprescindibles a nivel general, y son esas las que quiero exponer:

Marketing de contenidos

El marketing de contenidos no es sólo conveniente, no sólo es recomendable, ni siquiera es solamente necesario… ¡es imprescindible!

Hoy, si no estás en internet, no existes. Y si estás, eres los que compartes. A través del marketing de contenidos podrás compartir con tu público tu experiencia, tus conocimientos sobre el ámbito profesional que dominas (o sobre la actividad de tu empresa). Ello no sólo te permite ofrecer contenido de calidad a los usuarios que te siguen, sino conectar con ellos, compartir visiones y experiencias, ir construyendo poco a poco tu reputación y además generar confianza.

Mi consejo es que dediques parte de tu tiempo a ello. Un par de horas a la semana que te permitan escribir al menos un post semanal en tu blog… El tiempo que inviertas en ello, te aseguro que se verá recompensado.

Redes sociales

Las redes sociales han revolucionado el mundo y forman ya parte de nuestro día a día (y del día a día de cualquier empresa). Hoy por hoy no se concibe ningún negocio, ya sea online u offline, que no tenga presencia en las redes sociales.

Cada vez son más las redes sociales que aparecen… No se trata de estar presente en todas, se trata de estar presente en las que se encuentre tu público objetivo. Y, por supuesto, de seguir una estrategia de comunicación, de conectar, de interactuar, de lanzar mensajes que despierten el interés de tus seguidores de manera que pasen a convertirse también en tus clientes.

Sobra decir que de nada sirve simplemente publicar o compartir algo de vez en cuando. Este es un trabajo constante, diario… Debes cuidar, mimar y ofrecer a tus seguidores lo que buscan, lo que quieren, lo que les interesa, de manera constante.

Email marketing

El email marketing consiste en tener una comunicación vía email con los clientes o potenciales clientes que previamente se han suscrito y consentido esta comunicación, en la que la compañía envía mensajes a través de correo electrónico que permiten a los usuarios mantenerse informados de las novedades de la web o la compañía y conocer las últimas soluciones que ofrece.

Colaborar

Me sorprende ver que todavía hoy son muchos los profesionales y las empresas que se muestran recelosas ante las posibilidades de colaboración con otros profesionales o compañías.

Las colaboraciones con empresas u otros profesionales que dominan campos o ámbitos complementarios a t actividad o a la actividad de tu empresa puede aportarte grandes beneficios. Por ejemplo, es una gran oportunidad para llegar a más gente, y una fantástica manera de añadir valor a lo que ya ofreces.

 

Sé que no es fácil poner todas estas estrategias en marcha, pero nadie dijo que fuera fácil… Comienza poco a poco, elaborando primero algunos contenidos; empieza a mimar a tus seguidores en las redes, comparte con ellos tus contenidos para llevarles así hasta tu casa (tu web o blog). Una vez que te abran la puerta y se suscriban, puedes comenzar tu estrategia de email marketing, etc. Como ves, todo es una cadena que tienes que ir creando eslabón por eslabón, con mucho cuidado y honestidad para que no se rompa 😉

Si tienes alguna duda, estaré por aquí. Y si empleas ya algunas de estas estrategias me encantará conocer tus impresiones 🙂

 

¿A qué estás dispuesto?

como emprender

En el post de hoy quiero enseñaros un vídeo que he grabado hace tan sólo unos días sobre el concepto “emprender”.

Seguramente a vosotros, como a mí, os ha pasado que cada vez con más frecuencia encontráis en internet contenidos que invitan a emprender con la motivación de lograr ser dueños de nuestro tiempo, poder trabajar desde casa (o desde donde queramos), tener mayor libertad, etc. Todo eso está muy bien, pero muy pocos de estos contenidos hablan claramente de la otra cara de la moneda… internet es un ámbito propicio para la emprendeduría, sí, pero no es un lugar mágico que permite a cualquiera solucionar su vida sin hacer gran cosa; requiere de un proyecto con enfoque, de una buena planificación, de mucha paciencia, perseverancia y trabajo duro (como cualquier negocio offline). Es este el motivo por el que he querido y me he decidido hacer este vídeo…

¿Por qué quieres emprender? Hazte a ti mismo/a esta pregunta y respóndete con sinceridad. Analiza los verdaderos motivos… y de antemano me  tomo el atrevimiento de decirte que si tus motivos están relacionados con la complicada situación que vives con tu actual jefe o con no tener actualmente empleo, por ejemplo, mal vamos. Pero si tus motivos son de peso, crees que emprender es tu camino y estás decidido/a y dispuesto/a a dar un giro a tu vida profesional, lo primero que debes saber es que la paciencia será una necesaria compañera en este viaje.
Celebra tu decisión y trata de evitar tomar decisiones a la ligera y de forma impulsiva, pero tampoco te duermas sin  pasar a la acción.

Da rienda suelta a todas tus ideas de negocio, pero no las dejes escapar, anota cada una de esas ideas si es necesario, posteriormente te pueden ayudar a definir tu plan de negocio. Analiza todos los detalles, hasta el más pequeño es importante… Y mientras llevas a cabo todo este análisis sobre tu nuevo negocio, puedes mantener tu trabajo —si tienes—, porque hasta que llegue el día en que puedas poner en marcha tu proyecto y comience a dar frutos, tendrás que seguir viviendo.

A la hora de emprender “si quieres ir rápido, camina solo; si quieres llegar lejos, ve acompañado.” Comparte tus ideas con tus familiares y amigos, trata de compartir tu experiencia con otros emprendedores y crea una buena red de contactos… todo ello te ayudará a mejorar y pulir tu proyecto. Y por el camino, si tienes la posibilidad de ayudar a alguien, no dudes en hacerlo, todo te regresará en algún momento y con intereses.

Si definitivamente estás listo/a para comenzar, ponte objetivos a corto, medio y largo plazo. ¡Y ve hacia ellos! Trata de dar cada día un pasito hacia adelante que te acerque a cada uno de esos objetivos.

Un consejo: aléjate de personas tóxicas que sólo ponen piedras en tu camino y rodéate de personas positivas y sinceras.

Si crees en ti y trabajas duro, estoy seguro que lo podrás lograr. No te pongas límites y sigue tu intuición, nunca te fallará.

Espero que te guste y te sea de ayuda el vídeo…

8 hábitos que te ayudarán a decir adiós a la procrastinación

procrastinación

Procrastinar, es una palabra que proviene del latín procrastinare, y significa, según la RAE «Diferir, aplazar«.
Si llevamos este término al entorno laboral, las consecuencias directas de aplazar más de lo debido el trabajo o las tareas pendientes sólo pueden llevar a malos resultados, malestar, angustia e incluso pérdida de credibilidad ante compañeros o clientes.

Dejarse arrastrar por la procrastinación hará disminuir la productividad. Es por ello que resulta tan importante luchar contra ella…
En esta ocasión quiero hablaros y daros algunas claves afrontar y controlar, poco a poco, la procrastinación.

  1. Márcate metas
    Está demostrado que fijarse metas a alcanzar, tanto a corto plazo (día a día, semanales, etc.), como a largo plazo, es una forma muy eficaz de crear espirales motivadoras de éxito. Y si además esas metas cuentan con algunas de estas características, la motivación por alcanzarlas aumentará aún más:
    ➢ Específicas: Evita que sean demasiado genéricas, esas metas deben ser claras y concretas para que inciten a la acción.
    ➢ Accesibles y realistas: Es importante que las metas sean accesibles. Sin embargo, no demasiado fáciles o carentes de importancia, ya que alcanzarlas debe contribuir a un progreso.
    ➢ Siempre en positivo: los resultados serán mucho mejores si esas metas son de acercamiento a un objetivo en lugar de evitación de tareas.
  2. Derrumba la barrera del minuto -1
    El minuto anterior a comenzar el trabajo es el más peligroso. Si logras romper la enorme barrera que supone ese minuto, gran parte de la batalla contra la procrastinación la tendrás ganada y todo será mucho más llevadero.
  3. Toma decisiones y compártelas
    Al tomar decisiones estarás haciendo que en tu cerebro se imponga la parte planificadora ante la impulsiva. Tener un compromiso contigo mismo/a es importante, pero si quieres evitar riesgos: comunica y comparte las decisiones que tomes. Al hacerlas públicas o hacer conocedores, incumplir costará más.
  4. Evita tentaciones
    Distanciar las distracciones reduce su fuerza motivadora y demora la satisfacción que produce. Pon los obstáculos necesarios entre el trabajo y las distracciones que te impiden desarrollarlo de una forma productiva.
  5. Anota todas tus ideas
    Abolir los pensamientos es complicado; de hecho, muchas veces acabamos pensando más en ello cuando nos obligamos a no pensar en algo. Es por esto que, lo mejor para evitar la distracción que genera las ideas que nada tienen que ver con las tareas o el trabajo que debemos realizar en el momento es anotarlas. Ten siempre a mano un cuaderno de notas o una app en tu móvil que te permita anotar todas tus ideas, así las sacarás de tu cabeza mientras trabajar evitando la procrastinación y podrás utilizarlas y pensar en ellas en el momento adecuado.
  6. Busca siempre el lado positivo
    Buscar hasta encontrar la parte buena o agradable de lo desagradable y manipular mentalmente esas tareas que nos parecen tan tediosas para asociarlas a algo agradable, aumenta la motivación.  Además no dudes en autopremiarte cuando lo logres, ello también potenciará tu satisfacción.
  7. No te permitas excusas autopermisivas
    ‘Total, empiezo mañana…’, ‘por un día de retraso no pasará nada…’, ‘sólo 5 minutos en Facebook y luego continúo…’, etc. Estos argumentos, que más bien son excusas, no te ayudarán avanzar ni crear un cambio positivo.
  8. Visualiza los objetivos que quieres alcanzar
    El miedo potencia las posibilidades de fallar en aquello que queremos lograr. Sin embargo, mostrar una actitud positiva y visualizar situaciones hace que se active nuestra mente y genere una imagen como si realmente eso que deseamos se hubiera producido… con esa visualización ya habrás dado un paso adelante que te acerca a tu meta.

Un calendario de contenidos te ayudará a ser más productivo

Calendario editorial

Algunos nacen con el don de la organización en sus genes. Otros, por el contrario, son desordenados por naturaleza. Independientemente del grupo al que pertenezcas, lo que sí está claro es que, para rendir mejor en cualquier ámbito laboral o profesional, es imprescindible cierto orden, también cuando se trata de alimentar un blog.

Los que tenemos blog sabemos muy bien el esfuerzo tan grande que supone mantenerlo actualizado y al día con contenido de calidad e interés. Ello supone un gran esfuerzo que implica trabajo constante y mucho tiempo. Por eso, los bloggers precisamos de un mínimo de capacidad organizativa… Y en ese aspecto, son muchas las prácticas que pueden ayudar lograr esa organización; pero esta vez os quiero hablar de algo concreto: un calendario de contenidos. A mi modo de ver, contar con un calendario de contenidos puede ser muy beneficioso y productivo por muchos motivos que trataré de exponer según mi propia experiencia…

Algunas razones por las que conviene tener un calendario de contenidos:

  1. Ayuda a optimizar el tiempo. A la hora de escribir un nuevo artículo o hablar de un nuevo tema, si no se ha tenido en cuenta el tiempo, la presión puede afectar a la inspiración y las ideas.
  2. Tanto si es tu propio blog como si se trata de un blog externo que administras y gestionas, resulta muy poco profesional no contar con un listados de ideas interesantes a desarrollar a lo largo de la semana o mes. Si se trata de tu propio blog, las cuentas te las rindes a ti mismo/a; sin embargo, cuando se trata de un blog de otra persona o empresa, la falta de ideas puede ser un gran problema a la hora de rendir explicaciones.
  3. Evita trabajar con prisas y mal. Cuando se dispone de un calendario de contenido, se evita el trabajar continuamente a contracirriente. Trabajar con prisas a veces es inevitable, pero tomarlo por costumbre conlleva el generar contenidos de poca o menos calidad. El problema de ello es que los seguidores y/o lectores del blog acabarán desilusionados y perderán el interés en el blog, y eso es un auténtico desastre.
  4. Contar con un calendario e ir cumpliendo con él será como ir alcanzando pequeños objetivos… Y ello servirá de motivación para continuar trabajando de manera productiva y efectiva.
    No contar con un calendario puede provocar justo lo contrario, que vayamos perdiendo confianza en nosotros mismo y afecte negativamente a la productividad.
  5. Si hablamos de aspectos más técnicos, también cabe destacar que una organización y planning de contenidos en el blog es fundamental para reforzar el engagement y aumentar el tráfico del blog. Y por supuesto, es parte de la base de cualquier estrategia sólida de social media markeing.

Por supuesto, existen un sinfín de motivos más por los que un calendario de contenidos es siempre positivo y cualquier blogger debería tenerlo como base de su trabajo. Muchos de esos motivos casi de manual es fácil encontrarlos en todo tipo de listados de los manuales para bloggers, por supuesto que todos los incluiría, pero en este post he preferido hablar de los motivos menos comunes, pero tanto o más reales. Espero que os sirvan…

¿Es Wasanga una buena elección?

Quizá el tema que hoy trato, a los que se dedican al mundo del marketing online, no interese demasiado.O sí. Aún así, me he decidido a abordar el tema, ya que últimamente son muchas las líneas y comentarios al respecto que sigo viendo en la Red… Hablo del sistema de blogger Wasanga.

¿Es Wasanga una buena elección?

como funciona wasangaCualquiera de vosotros que tenga un blog sabe a la perfección el enorme esfuerzo que supone cuidarlo, actualizarlo y mantenerlo.

Lo ideal y recomendado en un blog es actualizarlo publicando, al menos, un post (artículo), a la semana. Y dicho artículo, como ya he comentado alguna vez, es recomendable que cuente con un número de palabras comprendido entre las 500 y las 700 palabras. Y en cuanto a su contenido, que resulté de interés para los usuarios y lectores, no sólo para el todopoderoso Google.

Si preguntamos cuánto tiempo invierte en su blog a cualquier blogger profesional o que se haya tomado su actividad en serio, descubriremos que la inmensa mayoría le dedica, como mínimo, 4 horas a la semana.

Las condiciones de cada uno llevan a algunos a tener que restar tiempo en horas nocturnas, otros a dedicar parte de sus días libres o fines de semana… El caso es que para -casi- todos supone un considerable y constante esfuerzo.

Apliquemos un ejercicio de lógica para que vosotros mismos seáis capaces de contestar a la pregunta ‘¿es realmente Wasanga una buena elección?’

Empezaré con una pregunta: ¿Cuál sería el sueldo que te gustaría que tu blog te permitiera ganar dentro de un par de años?, ¿2000 dólares al mes?

informaciones sobre wasangaAlgunos opinarán que se trata de una cifra razonable; y otros, por el contrario, la considerarán una cifra demasiado baja. Pero tomemos esa cifra como ideal para continuar con nuestro ejemplo y ejercicio de lógica…

2000 dólares al mes suponen una cantidad de unos 12 dólares la hora (12$ – 8 horas/día – 21 días/mes).

Bien, tras esta conclusión podemos decir entonces que, si dedicamos 4 horas a la semana a nuestro blog al principio, cuando aún no cuenta con muchas visitas y por tanto no es capaz de generar ingresos, nuestro blog nos cuesta a la semana unos 50 dólares aprox. (12$ – 4 horas/semana). Afortunadamente este no es un dinero que tenemos que sacar directamente de nuestro bolsillo, pero sí es lo que vale nuestra dedicación, esfuerzo y tiempo invertido en nuestro proyecto (nuestro blog). Y esta cifra semanal, al año, equivale aprox. A unos 2600 dólares. Una cifra bastante considerable, ¿no crees?

La conclusión es que, el tiempo que le dedicas a tu blog al año vale casi 3000 dólares. Mantén esa cifra en tu mente y sigamos con el ejemplo…

Imagina que suena el timbre de tu casa y al otro lado aparece un señor que viene a proponerte que proveas de contenido un espacio suyo. Tú publicarías en su espacio para que, poco a poco, gracias a tus contenidos, dicho espacio adquiera relevancia y prestigio en la Red. ¿Qué sería lo primero que le preguntarías a este misterioso señor? Déjame que adivine: le preguntarías, ‘¿cuánto me vas a pagar?’ Una pregunta lógica ahora que sabes lo que vale tu tiempo, esfuerzo y trabajo; y que, imagino que no estarías dispuesto/a a regalárselo a nadie.

Bien, ¿y qué me dirías si te digo que realmente este señor no te va a paga nada por ello? Déjame que adivine de nuevo: le dirías con mucha educación ‘no, gracias, no me interesa’ y cerrarías la puerta.

Pero es que este hombre no sólo no piensa pagarte, sino que además pretende cobrarte, exactamente te quiere cobrar unos 20 dólares al mes (240 dólares al año) a cambio de que tú le regales tus contenidos (que requieren de trabajo, esfuerzo, dedicación y tiempo) mientras él te cede su espacio.

Pues bien, este misterioso señor que toca a tu puerta para pedirte que trabajes para él sin ofrecerte nada a cambio y encima seas tú quien le pague a él, se llama Wasanga.

Wasanga es un sistema muy bien pensado por sus socios que por el nada módico precio de 240 dólares al año, te abre un espacio web que jamás llegará a ser tuyo.

Y si, por ejemplo, después de un año te cansas o ya no te puedes permitir pagar esos 20 dólares al mes, sencillamente pierdes todo tu trabajo de un año, porque Wasanga te cerrará la puerta del espacio que te estaba ‘cediendo’. Si lo traducimos en cifras, habrás perdido aquellos casi 3000 dólares de los que hablábamos al principio.

Ahora sí, puedes sacar tus propias conclusiones y responder tú mismo/a a la pregunta que plantaba al principio…

Para terminar, con tu permiso, me tomo la libertad de darte una sugerencia ya que tengo la suerte de estar en contacto cada dia con personas que quieren abrir su actividad online: si quieres abrir un blog, te recomiendo que lo hagas de una forma profesional desde el primer momento: PIENSA EN GRANDE DESDE EL MINUTO UNO

Existen diversas plataformas gratuitas que permiten abrir blogs de una forma sencilla.

Buen ejemplo de ello son WordPress (.com) o Blogger. Y, si tus exigencias no son muy amplias en un principio, tu blog en wordpress.og tendrá un coste muy reducido aunque sea SELF HOSTED.

Y lo más importante: estarás construyendo tu futuro, el de tu proyecto y tu empresa (que es tu blog), en un terreno que es tuyo desde el minuto zero y de nadie más.

Espero con este artículo haberte ayudado a aclarar todas tus dudas…

Igualmente te dejo otro articulo muy interesante que analiza con gran precisión este asunto:

http://www.enprimerapagina.es/wasanga-100-porque-desconfiar/

 

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Erick